INTERNACIONAL

*Diplomacia bajo fuego. * El canciller iraní Abbas Araqchi confirmó que Teherán está evaluando una propuesta de 15 puntos enviada por Washington a través de Pakistán, que incluye la eliminación de reservas de uranio enriquecido, el cese del programa de enriquecimiento, la reducción del arsenal balístico y el corte de financiamiento a aliados regionales. Si bien Araqchi aclaró que el intercambio de mensajes a través de mediadores no constituye una negociación formal con EE.UU., la señal implícita de apertura impulsó una recuperación en los mercados globales de renta variable, mientras el precio del crudo retrocedió ante expectativas de una eventual desescalada del conflicto que mantiene perturbado el suministro energético mundial.

El contexto militar agrega complejidad al proceso diplomático: el Comando Central estadounidense reportó haber atacado más de 10.000 objetivos dentro de Irán, destruido 92% de su flota naval principal y reducido en más de 90% las tasas de lanzamiento de drones y misiles. Pese a ello, los ataques aéreos continúan sin pausa, e Irán amenaza con abrir un nuevo frente en el Estrecho de Bab al-Mandab si las ofensivas sobre su territorio persisten, lo que añadiría presión sobre las rutas del Mar Rojo. Israel, por su parte, mantiene escepticismo respecto a que Teherán acepte los términos propuestos y exige que cualquier acuerdo preserve su capacidad de ataques preventivos, lo que anticipa tensiones en la coordinación entre Washington y Tel Aviv.

Demanda débil. Por segunda jornada consecutiva, las subastas del Tesoro estadounidense registraron métricas endebles en un contexto de guerra en el Golfo que presiona al alza los precios del petróleo y las expectativas de inflación. La colocación de USD 70.000 millones en notas a 5 años mostró un bid-to-cover de 2,29x, el más bajo desde septiembre de 2022, mientras que la subasta de 2 años del martes arrojó una tasa de absorción por parte de los primary dealers de 24,1%, máximo desde octubre de ese mismo año. Ambos resultados indican que los intermediarios debieron actuar como compradores de última instancia ante la escasa demanda del mercado.

Desde el inicio del conflicto entre EE.UU. e Israel contra Irán, los rendimientos a 5 años acumulan una suba de 40 puntos básicos, reflejando una reducción en las expectativas de recortes de tasa para este año ante el riesgo de que los costos energéticos elevados reactiven la inflación, tal como ocurrió en 2022. Los bids indirectos, que incluyen inversores extranjeros, cayeron al 61,9% del total emitido, por debajo de la subasta de febrero, señal de menor apetito por activos estadounidenses desde el exterior. Que los inversores estén rechazando incluso instrumentos de corto y mediano plazo, luego de una repricing tan pronunciada en la política monetaria esperada, sugiere que la prima por riesgo geopolítico se está incorporando de manera más estructural en la curva de rendimientos.

*Inflación importada. * Los precios de importación en EE.UU. registraron en febrero su mayor incremento en cuatro años, con una suba de 1,3%, duplicando las estimaciones del mercado y extendiendo la racha alcista tras el alza revisada de 0,6% en enero. El repunte no se limitó a los combustibles, cuyos precios avanzaron 3,8%, sino que se extendió a alimentos, bienes de consumo y, de manera destacada, a los bienes de capital importados, que anotaron su mayor suba desde que el gobierno comenzó a registrar la serie en 1988, impulsados por la demanda vinculada a infraestructura de inteligencia artificial y centros de datos. El PCE subyacente de febrero convergería en torno a 0,4% mensual, con una variación interanual de 3,0%, sin contemplar aún el impacto pleno del conflicto en el Estrecho de Ormuz.

El dato complica el escenario para la Reserva Federal, que ya enfrentaba una inflación núcleo persistente antes del inicio de las hostilidades con Irán. La depreciación acumulada del dólar, de 7,37% durante 2025, continúa filtrándose en los precios de importación con rezago, mientras que el encarecimiento de fertilizantes anticipa una segunda ronda inflacionaria vía alimentos. Con el precio del crudo acumulando una suba superior a 30% desde el inicio del conflicto y las cadenas de suministro bajo presión, los economistas proyectan que las presiones de precios se mantendrán al alza por varios meses, reduciendo aún más el margen de la Fed para iniciar un ciclo de recortes en 2026.

LOCAL

Escala shale. YPF prevé incorporar cuatro equipos de perforación durante 2026 de forma escalonada, con el objetivo de sostener el crecimiento en shale oil y elevar su producción neta desde 200.000 a 250.000 barriles diarios hacia fines de ese año. El incremento estaría concentrado en el segundo semestre, en línea con una mayor actividad en perforación y conexión de pozos. La estrategia se apoya en la expansión de sus bloques no convencionales y en la sincronización con nueva infraestructura de evacuación, particularmente el desarrollo del proyecto Vaca Muerta Oil Sur.

El VMOS, eje del crecimiento, presenta un avance del 54% y contempla un oleoducto de 437 km hacia la costa de Río Negro, junto con una terminal de exportación. El sistema iniciará operaciones hacia fines de 2026 con una capacidad de 180.000 barriles diarios, escalando a 550.000 en 2027. El proyecto cuenta con financiamiento por US$ 2.000 millones y constituye un habilitador clave para ampliar la capacidad de transporte y sostener el crecimiento productivo en la Cuenca Neuquina.

*Apuesta industrial. * Adecoagro (NYSE: AGRO) evalúa una inversión de hasta USD 2.000 millones para expandir la producción de Profertil en Bahía Blanca, mediante una nueva línea o incluso una segunda planta de urea, con el objetivo de aprovechar el gas local y mejorar competitividad frente a exportadores globales. La iniciativa aún se encuentra en fase de ingeniería y su ejecución dependerá del contexto macroeconómico y del esquema de incentivos. Tras la adquisición, el mercado reaccionó positivamente: las acciones de la compañía subieron más de 24% en Wall Street, reflejando el cambio de perfil hacia un modelo con mayor exposición al negocio energético.

El punto de partida es un 2025 más débil, afectado por una parada de planta de más de 50 días y una inversión cercana a USD 90 millones, que redujo ventas a 1,09 millones de toneladas (-12,7%) y presionó márgenes (resultado neto de 33% a 12% de ventas; ROE en 13%). La dinámica de precios también jugó en contra: mientras la urea subió ~20% a nivel internacional, el ajuste local fue de 4,3%, en un negocio donde el gas representa cerca del 60% de los costos. Sin embargo, la normalización operativa, junto con un contexto de precios internacionales más firmes y demanda local en recuperación, posicionan a la compañía para una mejora en 2026.

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