Internacional

Lo que se viene. El jueves 25 de junio a las 9:30 ET se publica el Core PCE Price Index de mayo. En la misma ventana horaria se publican la segunda revisión del PIB del primer trimestre, los Durable Goods Orders de mayo, y las Initial Jobless Claims semanales.

La memoria no falla. Micron Technology ($MU) reportó resultados del tercer trimestre fiscal 2026 que superaron ampliamente el consenso: ingresos de $41,46 mil millones frente a los $35,75 mil millones estimados por FactSet, y utilidades no GAAP de $25,11 por acción frente a los $20,83 proyectados. La división de data center fue el motor principal, con ventas que se multiplicaron más de siete veces respecto al mismo trimestre del año anterior, hasta $11,5 mil millones, mientras el negocio de cloud memory creció más de 300% hasta $13,77 mil millones. La acción operaba con una suba cercana al 10% en el after-hours tras la publicación.

Los resultados llegan en un momento de alta tensión para el sector. La sesión del martes había dejado al índice Philadelphia Semiconductor (SOX) con una caída de 7,9%, impulsada en parte por una nota de Bank of America que anticipó tres alzas de tasas de la Fed en lo que resta de 2026, generando dudas sobre valuaciones en el segmento de IA. Los números de Micron ofrecen el primer contraargumento concreto: la demanda real de memoria para infraestructura de inteligencia artificial sigue siendo excepcional, lo que podría moderar el sentimiento negativo sobre el sector en las próximas sesiones.

El Baconator cotiza. Wendy’s ($WEN) se convirtió en el nuevo fenómeno del retail trading: las acciones cerraron con una suba superior al 25% en la sesión del miércoles, con operaciones brevemente suspendidas por la NYSE por volatilidad, luego de que un post viral en WallStreetBets convocara a sus seguidores a “salvar a Wendy’s antes de que sea demasiado tarde”. El catalizador fundamental fue el nombramiento de Steven Cirulis, exejecutivo de Potbelly, como CFO y chief strategy officer de la cadena, una señal de posible reactivación operativa que los traders minoristas amplificaron de forma exponencial.

El caso reúne los ingredientes clásicos del short squeeze: aproximadamente el 23% del free float estaba vendido en corto según S3 Partners, creando la presión mecánica que acelera las subas cuando los bajistas se ven forzados a recomprar. Las menciones a ($WEN) se ubicaron como segundo ticker más discutido en foros de Reddit en las últimas 24 horas, con referencias a catalizadores como la expansión en China y un posible acercamiento de Trian Fund Management, el vehículo de Nelson Peltz. La historia de episodios similares, sin embargo, advierte que el impulso inicial rara vez sostiene los precios una vez que el momentum de corto plazo se agota.

El oro pierde el piso. El oro rompió el nivel de $4.000 por onza por primera vez desde noviembre de 2025, con una caída superior al 3% en la sesión del miércoles que llevó el precio al contado por debajo de esa cota. La confluencia de factores fue clara: un dólar más fuerte, expectativas crecientes de que la Fed mantendrá una política restrictiva, y la reducción del componente geopolítico de prima de riesgo tras el avance en las negociaciones entre EE.UU. e Irán, que incluyó una exención de sanciones de 60 días.

La velocidad de la corrección disparó revisiones a la baja en los objetivos de precio de los principales bancos. Goldman Sachs redujo su meta para fin de 2026 de $5.400 a $4.900, mientras Deutsche Bank recortó su pronóstico para el tercer trimestre a $4.300 y el del cuarto trimestre a $4.800. El mercado de futuros asigna hoy una probabilidad cercana al 68% de un alza de tasas en septiembre, frente al 29% de la semana anterior, lo que implica que el ajuste en las expectativas monetarias todavía tiene margen para seguir pesando sobre el metal.

Local

Fin de litigio. El Gobierno logró sancionar la ley que habilita el pago de USD 171 millones a los últimos holdouts en default desde 2001, cerrando uno de los litigios más extensos de la deuda argentina. La iniciativa, que ya contaba con media sanción del Senado, fue aprobada en Diputados con 139 votos a favor y 97 en contra, permitiendo avanzar en el acuerdo alcanzado con Bainbridge Ltd. y el grupo liderado por Attestor Value Master Fund LP. La medida evita el riesgo de caída del entendimiento, que tenía como fecha límite el 30 de junio, y consolida el cierre de un frente judicial abierto desde la reestructuración post default.

El acuerdo contempla el pago de USD 67 millones a Bainbridge y USD 104 millones al grupo Attestor, con una quita superior al 30% respecto de los reclamos originales. A cambio, los acreedores entregarán los bonos en disputa para su cancelación definitiva, eliminando el riesgo legal asociado y reduciendo restricciones sobre futuras operaciones de deuda soberana. El Gobierno enmarca la medida como un paso hacia la normalización financiera y la mejora del perfil de litigiosidad externa, en línea con la estrategia de ordenamiento del frente fiscal y financiero. Estos bonos se originaron en emisiones de la década de 1990 y quedaron en default tras la crisis de 2001, cuando Argentina suspendió pagos y luego avanzó en sucesivos canjes de deuda.

Balanza de pagos. La cuenta corriente de la balanza de pagos registró en el primer trimestre de 2026 un déficit de USD 1.651 millones, explicado por saldos negativos en la balanza de servicios (USD 4.028 millones) y en el ingreso primario (USD 4.676 millones), parcialmente compensados por el superávit del balance comercial de bienes (USD 6.339 millones) y del ingreso secundario (USD 714 millones). El resultado evidencia que, si bien persiste el desequilibrio externo, la magnitud del déficit se redujo de forma significativa frente al mismo período de 2025.

La mejora interanual responde principalmente al mayor dinamismo de las exportaciones de bienes, la contracción de las importaciones y una menor salida neta por servicios, lo que permitió achicar el rojo de la cuenta corriente respecto de los USD 5.158 millones del año previo. En contraste, el ingreso primario amplió su déficit, limitando parcialmente la mejora global del balance externo. En conjunto, los datos muestran una corrección gradual del frente externo, sostenida por el mayor aporte del comercio de bienes.

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